De jugar en Primera División al retiro anticipado: Edgar “Chapuz” aconseja a jóvenes combinar deporte y educación
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- 3 mar
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Actualizado: 5 mar

Escrito por: Alejandra Quiroz.
Edgar González “Chapuz”, exfutbolista profesional tampiqueño que militó en la Jaiba Brava del Tampico-Madero y en el Atlético de Celaya, se retiró del fútbol a los 28 años debido a lesiones recurrentes. A casi tres décadas de aquella decisión, envía un mensaje a las nuevas generaciones: combinar el deporte con la educación y contar con un “plan B”.
“Tener un plan B para que, en caso de que les vaya mal, estén preparados”, señala.
Trayectoria: de fuerzas básicas a Primera División
González inició su formación en las fuerzas básicas de la Jaiba Brava del Tampico-Madero. Posteriormente pasó a la categoría de reservas y más tarde a la tercera división, consolidando su proceso hasta llegar al máximo circuito.
“La pasión por este deporte comenzó desde muy niño; para mí era todo el día jugar fútbol. Mi meta era algún día llegar a Primera División”, recuerda.
Aunque no disputó la final del ascenso en la temporada 1993-1994 debido a una lesión, formó parte del proceso que llevó al equipo a lograrlo.
“Yo me lesioné ese torneo y no lo jugué, pero estuvimos en esa etapa de tres años. Para todos los tampiqueños fue algo que hasta la fecha nos llena de orgullo”, afirma.
En 1996 se le presentó la oportunidad de jugar en Primera División con Atlético San Pancho. Posteriormente, tras ser observado por directivos, fue invitado a integrarse al Atlético de Celaya.
Durante su estancia en ese club compartió cancha con figuras internacionales como Emilio Butragueño y Miguel González.
“De niño los veía jugar en la televisión y años después estaba en el mismo equipo. Me preguntaba cómo era posible estar ahí con ellos”, comenta.
El retiro y su impacto
Las constantes lesiones en las rodillas y problemas musculares marcaron el final de su carrera profesional.
“Me operaban y empeoraba la lesión; seguía jugando y recaía. Un día me dije: ‘hasta aquí’”, explica.
El retiro representó un impacto físico y emocional. Aunque siempre se consideró un deportista disciplinado, no contemplaba dejar el fútbol a esa edad.
“Primero lo tomé con tristeza, pero después entendí que fue la mejor decisión, porque jugaba con mucho dolor”, reconoce.
Después del fútbol
Tras su salida del deporte profesional, decidió emprender en el negocio de la comida, actividad que mantiene desde 1997.
“Siempre me gustó este negocio y nos ha ido muy bien”, señala.
Actualmente busca consolidar ese proyecto como legado familiar. “Quisiera que mis hijas, mis nietos y mis yernos continúen con él durante mucho tiempo”.
Finalmente, reitera su consejo a los jóvenes deportistas:
“No dejen el estudio. Uno de joven no piensa a futuro, pero una persona preparada piensa mejor que alguien que no lo está”.









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