top of page

Trabajador del sector funerario define su labor como una pasión tras 19 años de servicio

  • periodicoinformat2
  • 23 feb
  • 2 min de lectura

Actualizado: 10 abr

Escrito por: Ale Quiroz

Francisco David Castillo Barrios, chofer cremador con 19 años de trayectoria en el sector funerario, define su labor como una pasión. Aunque reconoce que se trata de un trabajo complejo y poco valorado, asegura que acompañar a las familias en momentos de duelo es una experiencia significativa.



Para él, uno de los mayores satisfactores es el reconocimiento de las familias al concluir el servicio, ya que representa haber cumplido con su responsabilidad. “Que la familia nos agradezca al final por todo el apoyo y asesoría que le brindamos, y que nos digan que hicimos más ligero el despedir a un familiar, es algo muy especial para mí”, comenta.


Castillo Barrios señala que desempeñarse en este ámbito implica una carga emocional importante, pues es inevitable sentir dolor ante la pérdida ajena. No obstante, explica que con el paso de los años ha aprendido a mantener el equilibrio entre lo personal y lo profesional para ofrecer un servicio adecuado. “Hacerlo todos los días, con el tiempo, te da experiencia. Se trabaja física y mentalmente; hay que verlo como un trabajo y no cargarlo de manera personal”, enfatiza.


La exposición constante a distintos tipos de fallecimientos, accidentes y enfermedades también ha modificado su perspectiva de vida. Según afirma, esta experiencia le ha permitido valorar más cada día y reflexionar sobre la importancia del cuidado personal. “Uno piensa que en algún momento te puede pasar. Trato de decirle a la familia que se cuide y que se atienda”, expresa.



El trabajador explica que su función principal es auxiliar y orientar a las familias durante todo el proceso funerario. Para ello, recibe capacitación constante por parte de la empresa donde labora, especialmente en atención al cliente, manejo del cuerpo y procedimientos administrativos. “Desde que llegan a las instalaciones buscamos facilitar la documentación, explicar en qué consisten los servicios y brindar las comodidades necesarias para que el proceso sea menos complicado”, señala.


Asimismo, detalla que muchas personas desconocen los trámites necesarios tras un fallecimiento, por lo que también orienta en aspectos religiosos y legales, como requisitos ante autoridades y permisos correspondientes.


Dentro de sus actividades diarias se encuentra la asignación de servicios funerarios, la preparación del equipo de trabajo, los vehículos y la vestimenta formal, que incluye traje y zapatos de vestir, como parte del respeto que se brinda a las familias.



Castillo Barrios precisa que existen dos tipos principales de servicios funerarios: la inhumación y la cremación. La primera consiste en realizar una ceremonia religiosa y posteriormente trasladar el cuerpo al panteón; la segunda implica llevar a cabo el servicio y después dirigir los restos al área de crematorios.


En cuanto a las habilidades necesarias para desempeñarse en este sector, considera que más allá de la experiencia, se requiere disposición, conciencia y respeto, debido a que las familias atraviesan por un momento de profundo dolor.


Finalmente, subraya que la sociedad debería reconocer que la labor funeraria es un trabajo exigente y, en ocasiones, poco valorado. También invita a la población a informarse con anticipación sobre los servicios funerarios como una medida preventiva. “Para mí es muy especial que las familias se sientan arropadas con nosotros y que confíen en nuestro trabajo”, concluye.


 
 
 

Comentarios


bottom of page